martes, 6 de enero de 2009

NUESTRAS TRADICIONES



Si bien la Rosca de Reyes tiene sus orígenes en Europa, particularmente en España, esta tradición se ha convertido en parte de la cultura mexicana, donde se adoptó desde el siglo XVIII con razgos de religiosidad popular y derivó en un verdadero arte culinario. Llegó directamente de Europa y en México la tradición de poner una semilla se cambió por una imagen de porcelana del niño Jesús.
La imagen, es para recordar en la iglesia católica que el niño se había ocultado de los ojos de Herodes y sólo podía encontrarlo quien tuviera fe.

Cada 6 de enero las familias mexicanas se reúnen alrededor de este singular pan de dulce, para compartirlo y disfrutarlo, acompañado de una buena taza de chocolate.

Podemos decir que la abuelita de la Rosca de Reyes es un pastel que se hacia en Bélgica con una semilla escondida, ésto se encuentra en una pintura antigua de un artista flamenco y a la persona que le tocaba el semilla lo llamaban el rey del frijol y hacían una fiesta importante", relató el padre José de Jesús Aguilar, director de Radio y Televisión del Arzobispado de México.
Dicho pastel debió pasar a Holanda, tomando la figura de ocho lados, y de ahí pasó a otros países como España, de donde saltó a México, y fue aquí que se cambió el pastel por una rosca que adoptó la forma de una corona, adornada con frutas que representaban sus joyas.

La Rosca de Reyes nos recuerda la corona que jesucristo como rey de reyes tenía y como tal lo reconocieron los Reyes Magos que llegaron a visitarlo. La corona era redonda pero como en México las familias eran muy grandes se tuvo que aumentar su tamaño, y debido a que no cabían en el horno se tuvieron que hacer ovaladas. Cuestiones económicas hicieron que la costumbre de los niños de porcelana cambiara por la de niños Dios de plástico y actualmente sólo algunas pastelerías continúan con utilizando niños de porcelana.
Antiguamente, la tradición en México era que quien encontrara la figura se convertía en el centro de la fiesta, se le ponía una corona hecha de cartón y cubierta de papel dorado y se le daba el nombramiento de "padrino del Niño Jesús.

El afortunado tenía que vestir con ropas nuevas la imagen del niño Dios que estaba en el nacimiento y presentarlo en la iglesia el 2 de febrero para después hacer una fiesta con tamales y atole.

En otros estados del país, la tradición se modificó y en lugar de insertar muñecos se escondía un anillo o un dedal. En México todavía hay lugares donde se acostumbra que además de la imagen del niño Dios se ponen un anillo o un dedal y la tradición de la gente es que a quien le toca el dedal es que se quedara otro año soltero y al que le toca el anillo pronto encontrara una persona con quien casarse.
Lo que se ha establecido como obligación, dijo, es que quien saque la figura invita los tamales el Día de la Candelaria, que es el término de la cuarentena de la Virgen María y, por consiguiente, el fin de las celebraciones navideñas, cuando se levantan los nacimientos.



Hoy en día, la industria de la panificación en México lucha por mantener viva esta tradición no sólo religiosa sino gastronómica, toda vez que se enfrenta al desabasto de algunos productos para elaborar la tradicional Rosca de Reyes, como es el caso de algunas frutas secas, como el higo y en particular el acitrón.


ASI QUE ESPERO QUE USTEDES NO SAQUEN AL MUÑECO (como comunmente se le nombra, pero en realidad es EL NIÑO DIOS, claro para los catolicos)

1 comentario:

La Piedra dijo...

Revista La Piedra se presenta cordialmente a sus vecinos blogueros morelenses.
Saludos!