La semana pasada, el veintinueve de octubre, se llevó acabo el concurso de ofrendas en la UNIC...
Concurso en el cual el salón de Ciencias de Comunicación de tercer semestre con un presupuesto medio apretado y con la inspiración de sus seres queridos, logró sacar adelante un gran altar en que se reflejaba el tributo a esas personas que fueron significativas en la vida de cada uno de los miembros del grupo.
Esta ofrenda llevaba el nombre de "Memorias Familiares" Qué mejor que rendir homenaje a las personas que marcaron nuestra vida.
Procesos...
Pasamos por una serie de eventos creativos, unos deshojaban las flores de cempasuchil, otros la pasaban, como casi siempre, tras el volante, buscando las telas baratas, otros acomodaban cajas, telas, fotos, y los elementos de la ofrenda.
La personas que no ayudaban en eso, no era porque no quisieran, sino que estaban preparando una pequeña actuación sorpresa para dar la explicación del altar.
Al final de la noche y mientras los jueces se acercaban, incrementaba la expectativa de qué es lo que iban a hacer esos personajes: las catrinas que intentaban recordar su parlamento y ese catrín que entrado en su papel, con toda la seriedad posible, improvisaba líneas de sus diálogos...
Muchos dicen que la actuación les dio el primer premio, otros que fue el vestuario, pero lo que yo creo, es que el primer lugar nos lo dio el cariño y las ganas de hacer algo buenos por las personas que nos cuidaron y nos apoyaron el tiempo que estuvieron en vida.

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