Será la temporada o que apenas entiendo que el año ha terminado (todo tan intenso), pero extraño algunas cosas particulares: extraño el reporte de la semana en calificación, pasar lista (aunque la olvidara tantas veces), extraño a mi Jair y nuestro pan de las ocho de la mañana, el café de Pepe y mis olvidos de broncoaspirador, extraño las conversaciones rápidas con Maritza y la manera en que nos actualizábamos en la primera clase de la semana. Extraño verlos y sentir que son los mejores, los comunicólogos, con la dicción apestando, pero el futuro de México en comunicación, extraño nuestras clases interminables y los retos en la forma de calificar cada semana.

Sí, extraño a la clase y a cada estudiante, pero extraño sobre todo a mis amigos, a ustedes por cada paso, por cada espacio y cada momento vivido. Lo que quiero, lo que busco es que vuelvan a ser lo que me demostraron que serían. Desde cada trinchera. Ahora son Quinto Semestre, ahora son sexto semestre... en breve. Pero siguen siendo los mismos chicos con quien compartí un premio, con quien compartí el llanto, con quien comparti y no partí.
Los y las quiero, desde siempre: Jair, Pepe, Marianita, Vane, Maritza, Omarcito, Nayelim, Karen Paola Constanza, Dul, Juan, Joanna... por lo que vendrá, hagamos lo que deseamos hacer.